El flammkuchen es una comida típica de la gastronomía de las regiones de Alsacia y Mosela (Francia), así como del Saarland, Palatinado y Baden (Alemania). En alsaciano es conocido como flàmmeküeche, en fráncico lorenés como flammkuche y en francés se traduce como tarte flambée.

La base del flammkuchen es una fina masa de pan, elaborada con harina y agua, sobre la que se colocan otros alimentos. Tradicionalmente cebolla cruda, panceta y, según las regiones, nata fresca o queso blanco fresco.